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Avisos

postheadericon Un sentimiento desafortunado

En una época de guerras donde lo más importante era conservar la vida, vivía una exterminadora de demonios la cual viajaba por todo el reino de Güehn aniquilando a estas malvadas criaturas que causaban el mal a las personas. Ella no tenía un hogar, pues se lo habían arrebatado los invasores que intentaban conquerir el reino, tampoco tenía familia, puesto que esta había sido asesinada por unos asaltantes y despojada de todas sus pertenencias. Solo había sobrevivido ella, la más pequeña de los Crowly. La chiquilla vagó sin rumbo alguno durante días hasta caer moribunda en medio del bosque a causa del hambre, a merced de las peligrosas criaturas que lo habitaban, pero alguien poseedor de un gran corazón y sabiduría, la salvó.

Aquel monje la trató como a una hija y le enseñó todo sobre el arte de exterminar y exorcizar demonios, y de un gran maestro se formó una gran discípula cuyo nombre se extendió por todo el reino de Güehn, Selenia Crowly la sacerdotisa.
A los dieciocho años Selenia decidió abandonar el templo donde vivía con su maestro y emprendió la marcha hacia aquellos lugares en los cuales se requería sus servicios. Exterminaba demonios y exorcizaba a aquellas personas que habían sido poseídas por uno, así se ganaba la vida y le iba bien.

Un invierno la muchacha recibió una petición de ayuda de una aldea no muy conocida, y se encaminó hacia allí. Le tomó dos semanas llegar a causa de las fuertes nevadas y ventiscas, pero cuando por fin llegó se encontró con un autentico horror. La parte trasera de la iglesia de la aldea se hallaba llena de pequeñas tumbas recientes, su retraso había ocasionado la muerte de veinte niños.
- Necesitamos vuestra ayuda sacerdotisa- le rogaban los aldeanos destrozados por la perdida de sus hijos.

Un despiadado demonio acechaba aquella aldea desde hacia un mes y se alimentaba de los niños que misteriosamente desaparecían de sus camas en mitad de la noche. Selenia junto con sus talismanes, dagas de plata y otros muchos objetos que empleaba en su trabajo, se encaminó hacia el bosque donde se producían aquellos asesinatos nocturnos. Aquel bosque no tenía nada en especial, era como tantos otros y no había presencia alguna de demonios, pero aun así, continuó adentrándose para asegurarse.
De pronto, sus ojos pudieron captar un bulto en la tierra, era un cuerpo, Selenia se acercó temiéndose lo peor, se arrodilló y le buscó el pulso. Pero finalmente pudo suspirar aliviada, todavía vivía.
Aquel muchacho de blanca tez y cabello rubio platino, tenía una brecha en la frente y se hallaba inconsciente. Comprobó si estaba poseído, aunque no sentía presencia demoníaca, y le pasó la daga de plata por la piel. No, aquel chico estaba limpio.
Le trató la herida de la frente y mientras esperaba a que despertase, realizó unas plegarias para ahuyentar a los demonio y mantener el bosque bajo la protección de la Diosa.

Al cabo de un par de horas, el muchacho por fin abrió los ojos y se incorporó desorientado, pero cuando ella fue a ayudarle él se apartó bruscamente como si le tuviese miedo, estaba aterrorizado.
- Tranquilo- le dijo ella sin hacer movimientos bruscos-, solo trataba de ayudarte.
Sus ojos de un profundo negro azabache, se clavaron en los azules de ella, y la miraban como si no comprendieran sus palabras. Su camisa estaba desgarrada por detrás y tenía numerosos arañazos en la espalda, había sido atacado por algo. Finalmente, el muchacho se relajó y se acercó a ella cautelosamente.
- ¿Quién eres?- le preguntó desconfiadamente-, ¿Qué me ha pasado?
- Algo te atacó pero conseguiste salvarte- le dijo sin intentar ningún tipo de acercamiento-, te acabo de encontrar inconsciente. ¿No recuerdas nada de lo sucedido?
El muchacho se llevó la mano a la herida de la cabeza y dijo que no moviéndola hacia los lados.
- No recuerdo nada- su mirada fija en el suelo y sus dientes mordiendo su labio inferior le mostraron a Selenia que aquel muchacho estaba nervioso, pero ella atribuyó dichos actos al ataque sufrido.
- ¿Puedes decirme tu nombre?
- Kerry- dijo lentamente, como si le ocasionara mucho esfuerzo recordar su propio nombre-, Kerry Watt.

Inexplicablemente, Kerry se pegó a Selenia y la seguía a todas partes, al principio la sacerdotisa encontraba molesto al muchacho pero finalmente se acostumbró a su compañía y cuando él se ausentaba lo echaba de menos, le había cogido cariño.
- ¿Por qué me sigues, no sabes que me molestas?- decía ella con cara de pocos amigos.
- ¿Por qué eres tan antipática conmigo?- le preguntaba él siempre sonriendo.
Así se pasaban los días enteros, ella haciéndole desplantes y él demostrándole su afecto e incondicional lealtad.

Pasaron meses viajando juntos de aldea en aldea eliminando demonios, pero por todas aquellas aldeas por donde pasaban siempre aparecía el cuerpo ensangrentado de algún niño o mujer.
Selenia se frustraba, no entendía por qué no lograba encontrar a aquel ser que buscaba des de hacía ya meses, aquel demonio escurridizo que asesinaba niños y mujeres.
Aquella noche aprovechando que se encontraba sola, la sacerdotisa abandonó su coraza impenetrable y expuso su corazón al mundo. Sus lágrimas de impotencia y dolor bañaban sus ojos y los largos mechones castaños de su cabellera se adherían a su hermoso rostro.
- Creo que me equivoqué- confesó una voz surgida de la nada-, no eres de piedra después de todo.
- Kerry- dijo Selenia secándose las lágrimas rápidamente con las mangas y girándose para mirarlo-. No es lo que piensas, es solo que me siento inútil ya que no consigo encontrarlo. Creo que no estoy haciendo bien mi trabajo.
- No hace falta que finjas conmigo, puedes llorar.
- ¡No estaba llorando!- le gritó ella mirándole a los ojos con firmeza-. No se me está permitido.
Selenia hizo ademán de marcharse pero él la detuvo, agarrándola por el brazo.
-Siento mucho esto.
-Tú no tienes la culpa- le dijo sin mirarlo-, es culpa mía por no cumplir mi encomienda. Pero te juro que voy a encontrar a esa cosa y le voy a arrancar la cabeza para que nunca más vuelva a devorar a nadie.
Ella estaba decidida a marcharse, pero él no quería soltarla por lo que la arrastró hacia sí y la estrecho dulcemente entre sus brazos. Los brazos de ella querían abrazarlo también, pero su razón la guiaba por otros senderos.
- Esto está fuera de lugar- le susurró ella- y lo sabes.
- Sí, lo sé- le confesó él, pero sus brazos se mostraban reacios a obedecer-. Tienes razón.
Los brazos de ella lo apartaron suavemente y posó la mirada en el suelo, ella no sentía lo que sus actos demostraban pero no podía evitarlo, ya que muchas vidas dependían de ella. Se giró y se dispuso a marcharse pero sus pies no querían alejarla de él.
- Gracias- susurró ella antes de cruzar el marco de la puerta y desaparecer en la oscuridad de la noche.

Aquellas palabras trajeron con ellas un irresistible olor que se filtró por las fosas nasales de aquel ser terrorífico, aquello olía a amor.
La bestia corría por los callejones buscando algo con lo que deleitarse aquella noche pero no encontraba nada, todas las personas de la aldea asustadas por los recientes asesinatos no salían a la calle por las noches y aquello obligaba a la bestia a entrar en las moradas.
Sus largos colmillos relucían en la oscuridad del dormitorio y se acercaban al delicado y suculento cuello de aquella niña de dorados cabellos que descansaba sobre su cama; y en un acto rápido y salvaje, el hambriento ser tapó la boca de la niña para evitar despertar al resto de la familia, y clavó profundamente sus colmillos en aquel diminuto cuello al instante en que la niña abría los ojos despavorida e intentaba zafarse inútilmente.
Al poco rato, aquel diminuto cuerpecillo dejó de moverse y la bestia pudo finalmente, alimentarse de aquella sangre fresca tranquilamente.

La noticia de la nueva muerte se extendió velozmente por todo Güehn, y los aldeanos ya no respiraban tranquilos en sus hogares sabiendo que la bestia podía entrar sin ser vista y devorar a los niños en sus propias camas.
Selenia no pudo encontrar a Kerry aquella mañana por lo que acudió a la escena del crimen ella sola, y allí tuvo que hacer de tripas corazón. El panorama era desgarrador, una niña de unos cinco años yacía sobre la cama, sus dorados cabellos esparcidos por la almohada completamente empapados de sangre, su piel de un color liloso pálido y una mirada de pánico donde sus ojillos casi se salían de sus correspondientes orbitas. La sacerdotisa respiró hondo y se acercó a inspeccionar el diminuto cuerpo, la sangre había salido a presión al haber sido desgarrada ferozmente la yugular, también bajo sus uñas se hallaban restos de sangre pero esta no era suya ya que había restos de piel muy clara, diferente a la de la niña, que la acompañaba. La bestia no era peluda, aquello quedaba claro.

La sacerdotisa regresó a la posada donde se hospedaban Kerry y ella, y allí lo esperó hasta que dos horas después apareció.
- ¿Se puede saber dónde estabas?- le preguntó ella muy enfadada- Ha habido otro asesinato, una niña esta vez, en su propia cama.
Selenia se calló y esperó una explicación por su parte, pero no la obtuvo, en vez de eso, Kerry se plantó frente a ella y la besó en los labios. Aquello la sorprendió, y lo empujó violentamente mientras en su rostro se podía leer claramente lo que ella sentía por él.
-¡¿Qué estas haciendo?!- le gritó ruborizada- ¡Acabo de decirte que una niña acaba de morir y tu ...!
Pero olvidó las palabras que quería decir y sus ojos se abrieron como platos al ver aquellos arañazos en su blanco cuello. Unos arañazos pequeños pero profundos.
- ¿Qué te a pasado en el cuello?- le preguntó Selenia.
Él, nervioso, ocultó las pequeñas heridas con su mano e intento besarla de nuevo pero ella se apartó rápidamente y le exigió respuestas.
- Dime qué es lo que te a pasado en el cuello- le exigió saber mientras clavaba su penetrante mirada en los ojos negros de aquel individuo, cada vez más desconocido para ella- ¡¿Dónde has estado esta noche?!
Los dos se quedaron en silencio mirándose mutuamente hasta que Kerry lo rompió.
- ¿Desconfías de mí?
- No me des motivos. Dime dónde has estado.
- No puedo- le confesó él, desviando su mirada de la suya-. Si te lo dijera me odiarías por ello y aunque gracias a eso podría continuar viajando contigo, no podría soportar la idea de que me odiaras.
- ¿De qué estas hablando?- su mirada ahora era de preocupación, no quería perderlo- ¿Te vas?
Kerry dio dos pasos hacia ella pero Selenia retrocedió otros dos, no se fiaba de él, ya no lo reconocía.
- No puedo seguir viajando contigo, es peligroso- le confesó él-. Las cosas han cambiado, tú has cambiado.
- ¿Qué yo he cambiado?- murmuró incrédula- ¡¿Me estas diciendo que yo he cambiado cuando eres tú el que se dedica a matar gente?! ¡¿A la gente que yo trato de salvar?!
Aquellos ojos azules cristalinos que se forzaban por contener las lágrimas, estaban a punto de ceder aunque ella no quisiera, por lo que bajó su mirada y le dio la espalda a Kerry.
- ¿Vas a matarme a mí también?- le preguntó con voz temblorosa, no por el miedo sino por el sentimiento de traición que oprimía su corazón.
- Claro que no- le respondió él-. Por eso mismo me marcho, para no hacerte daño.
- Ya me lo estas haciendo.
- Lo sé, por eso mismo debo marcharme ahora. Sino, pronto llegará un momento en el que ya no podré contenerme. Lo siento.
Selenia se enjugó las lágrimas con la manga y se giró para mirarlo por última vez pero fue demasiado tarde porque él ya no estaba, se había marchado tan rápido y silenciosamente que no se había percatado y ahora ella lloraba arrodillada en el suelo entre lágrimas de culpa, arrepentimiento, dolor y desamor.

Vampiro, aquella era la verdadera naturaleza de Kerry, un maldito chupasangre, una sanguijuela que se bebía hasta la ultima gota de sangre de unos niños inocentes. Selenia lo buscaba desesperadamente con la esperanza de no encontrarlo jamás y no tener que acabar con su vida, pero la Diosa no hizo caso de sus plegarías y la sacerdotisa encontró su rastro de sangre no muy lejos de una aldea.
Selenia sabía como acabar con él, lo había leído en los libros, tenía que clavarle una estaca en el corazón y luego quemar sus restos, pero solo de pensarlo todo su cuerpo se estremecía de sufrimiento.
Corría velozmente, atravesando arbustos y golpeándose con estos, pero eso no la detendría, debía encontrarlo y detenerlo antes de que se cobrara una vida inocente más. Finalmente lo vio, salió de entre los arbustos a una explanada y allí estaba él, sobre una piedra arrodillado sobre el cuerpo de una mujer.
- ¡Ser infernal, detente!- le advirtió la sacerdotisa.
Aquel muchacho, al oír aquella voz y ponerle rostro en su mente se giró sorprendido. Su tez y toda su ropa estaban manchados de sangre procedente del desgarrado cuello de la joven que yacía inerte sobre la roca.
- Selenia- musitó él, acercándose a ella lentamente y deteniéndose a mitad de camino al ver que la sacerdotisa empuñaba una estaca de madera.
- ¿Por qué hacer esto?- le preguntó dolida- ¿Por qué solo mujeres y niños?
El vampiro bajó su mirada entristecido y decidió desvelarle toda la verdad a la sacerdotisa.
- Es cierto que me alimento de sangre, pero hay algo más- le confesó él-. Cada vampiro es atraído por un sentimiento diferente y la persona que siente ese sentimiento se convierte en una presa irresistible para ese vampiro. Es un olor que nos anula completamente, y el mío, es el sentimiento del amor. Los niños y las mujeres son los que más experimentan ese sentimiento, y es la misma razón por la cual tuve que dejarte.
- ¿De qué estas hablando?
- Cuando te conocí me di cuenta de que tú no sentías amor, por lo que no deseaba desgarrarte la yugular a cada momento, y fue por eso por lo que empecé a viajar contigo, porque podía hablar con otra persona sin matarla. Pero con el tiempo eso cambió, tú cambiaste- le reveló mirándola a los ojos- te enamoraste..., de mí.
Al oír aquellas palabras la sacerdotisa empuñó la estaca y se lanzó contra el vampiro furiosamente, pensando que éste se resistiría pero no fue así. El vampiro no se defendió, ni tan siquiera se apartó por lo que la estaca fue a clavarse directamente a su corazón. Selenia retrocedió dos pasos y cayó de rodillas al suelo vencida por los hechos.
- ¿Por qué no te has apartado?- le preguntó mientras las lágrimas recorrían su impactado rostro-. Kerry...
Él se acercó y se arrodilló junto a ella, la abrazó y le susurró.
- No puedo aguantar más, noto que me quieres demasiado y aunque yo te quiera mucho más, mis instintos no lo soportan- sus colmillos se iban acercando cada vez más a su delicado cuello- acaba conmigo, antes de que yo lo haga contigo. Por favor...
Ella lo abrazó y sintió como sus colmillos se clavaban en su cuello seguido de un tremendo dolor que la invadió por completo. Con una de sus manos presionó la estaca contra el corazón de Kerry y con la otra los roció a ambos con un líquido que desprendía un fuerte olor. Sacó una pequeña bolita de su bolsillo y la estrelló contra el suelo, en cuestión de segundos todo el líquido empezó a arder rodeando sus cuerpos abrazados.
Los dos, tan diferentes como el agua y el aceite, fundidos en un abrazo de pasión y un grito de dolor, abandonaron el mundo cruel donde la Diosa los había creado. Aunque en aquel mundo su amor no hubiese tenido lugar, ellos seguirían unidos en el próximo, donde posiblemente, esta vez, la Diosa tendría más compasión de ellos y les concediera su único deseo, nacer en igualdad para poder permanecer unidos por toda la eternidad.


Este relato corto es para la antología del blog El club de las escritoras.

18 Críticas constructivas K.O.:

Míkel F. Deltoya dijo...

Me ha fascinado.
Un abrazo!

loli dijo...

desde luego escribes de maravilla besos

Elizabeth dijo...

Ha sido realmente genial y precioso.

POPOTAN dijo...

Bueno no me gusta leer mucho asi que sere muy breve, me gusto al principio, pero me gusta mas si esta acompañado de una que otra imagen para descanzar la vista al leer tanto, despues esta marabilloso el blog, sigue asi que estas haciendo un gran trabajo xD.

Patricia :D dijo...

Increible:)

Lady Pink dijo...

nacer en igualdad para poder permanecer unidos por toda la eternidad. aaaa q bonito

Muy lindo tu blog m ncanta la musik ^-^ saludos ya mismo t sigo oki

q tengas 1 excelente inicio d semana

Jose dijo...

Hey pasando de nuevo por aki!
aun voy atrasada en tu historia, le estoy haciendo un hueco, y me parece que va muy bien.
Gracias por pasarte, que mal que no te dejen tener un perro, son de lo mas tierno^^

este relato me encanto! escribes muy bien.

PD: Publique el banner como t habia dicho! http://corazonplastico.blogspot.com/2011/04/te-lo-dire.html

Feliz Inicio de Semana!!

ChrisR♥ dijo...

¡Que bonito! Me gustan los escritos de fantasias y romance. Besos, te sigo al pelo para ir a la par con la historia jaja
Los invito a todos a pasarse por mi blog. Besos y abrazos.

Cäяιthσ カロル dijo...

Hola pasaba para decirte que tienes un premio en el blog http://adifferentworldforgirls.blogspot.com/2011/04/gcis-or-os-pei.html
Y para desearte una linda semana

Aranza dijo...

Me encanto ^_^
Fue diferente no me esperaba ese final
Publica uun nuevo capi pronto
Ten piedad de mi por favor

Dulce Cautiva dijo...

M ha gustado muxo aunke tenga un final triste. Bo elimines esta entrada al menos no hasta k finalice el proyecto. Espero k publikes pronto otro capi d tu maravillosa historia y k pases un li do comienzo d senana, muak!.

DDmx dijo...

Lo mejor es defensa +10

aniia dijo...

un preciosoo escritoo :)
me ha gustado mucho te he visto en unos de los blogs y me parecio interesante tu titulo y acerte contigo ;)
espero que te pase por mi blog nuevo :$
www.tocandonubesdecolores.blogspot.com
son sentimientos o sensaciones que pasan al dia dia
espero que te pases lindaa :)

C.Tess dijo...

ME A ENCANTADOOOOO!!!!!!!!!!!! es de las entradas mas bonitas que e leido ^^
pasate x mi blog a haber k t parece
http://ctess.blogspot.com/2011/04/que-me-pongo-acampada.html
¿Y tu k has hecho estas vacaciones?

María León dijo...

DEMASIADO BUENO! En serio, cada día escribes mejor jejejejjej es que cuando te dije que lo iba a subir era porque creia que me iba a ir a mi casa pero apenas hoy voy en camino. Lo escribí en el block de notas de mi telefono jajajajajaj tengo que hacer una tarea LARGUISIMA de matematica que no entiendo pero no importa, me copio mañana en el colegio jejejejejejej cuidate tu tambien! Besos. Atentamente: tu stalker de Venezuela.

KaRoL ScAnDiu dijo...

Hola querida:D

Muchísimas gracias por pasarte por el blog, es un placer conocerte:D
Siento el retraso, pero estuve sin internet varios días y no pude venirme antes:D

Estaré por aqui visitándote:D

Kisses y feliz semanaa:D

Gisela dijo...

Me gustó muchísimo!!!! Está genial!!!!!

Luz. dijo...

owwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwww
lo ame quien como vos??
te lusis con cada capitulo!!!
besos...

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